El volante PEUGEOT: de un simple manubrio a un volante con equipamiento multifuncional

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Mar, 26/05/2020 - 12:00

A primera vista, desde el nacimiento del automóvil, el volante ha sido el órgano mecánico que menos ha evolucionado tanto en forma como en función. Sin embargo, nunca ha dejado de cambiar, ni ha intentado liberarse de su forma circular. Originalmente muy simple y dedicado exclusivamente al control de la dirección, gradualmente se ha vuelto más complejo. Ha crecido al incorporar gradualmente múltiples funciones secundarias: bocina, controles de radio, regulación de velocidad o controles de limitación de velocidad, cambio de velocidades a través de un sistema de control de impulsos, airbag. En cuanto a los materiales de los que ha estado hecho también han cambiado considerablemente. Su marco, inicialmente hecho de madera, se convirtió en acero, luego en aluminio y finalmente en magnesio.

En 2012, el PEUGEOT 208 introduce una gran innovación en el puesto de conducción, al lanzar el PEUGEOT i-Cockpit®. Como elemento central del trio  compuesto por la pantalla táctil y el head up display, el volante se hace compacto. Este rediseño garantiza un mejor agarre, al tiempo que proporciona al conductor un campo de visión aún más claro y un mayor espacio para las piernas. El PEUGEOT i-Cockpit® continúa evolucionando y se ha extendido por el resto de la gama. Hasta la fecha, más de seis millones de usuarios han adoptado esta característica revolucionaria, que se ha mantenido única en el mundo del automóvil.

 



Un poco de historia

El primer volante aparece en julio de 1894, a bordo del Panhard 4HP de Alfred Vacheron en la carrera París-Rouen, organizada por Pierre Giffard, periodista de Le Petit Journal, un diario parisino publicado entre 1863 y 1944. Más que una carrera,  se trataba de un gran impulso publicitario para un invento muy reciente: el automóvil. Desde París hasta Rouen, en una distancia de aproximadamente 100 kilómetros, los vehículos propulsados por un motor de combustión interna tuvieron que demostrar su resistencia.

Equipados con un manubrio, los vehiculos PEUGEOT,  de 2 velocidades y 4 cilindros, parecian cabinas motorizadas. En los otros  vehículos, los pasajeros se sentaban frente a frente como en un carruaje.

Más de cien autos con diferentes tipos de motorización (vapor, aceite, gasolina, electricidad, aire comprimido, pedales, ...) aceptaron el reto. A pesar de la verdadera innovación tecnológica representada tener el volante, Alfred Vacheron y su Panhard 4 HP quedaron en cuarto lugar, mientras que Panhard y Levassor y los hijos de los hermanos PEUGEOT, en autos equipados con un manubrio, empataron en el primer puesto.

El volante acaba sustituyendo progresivamente la barra que sirve de mando de dirección a los vehículos de la época. Tecnológicamente, el automóvil se liberó de su parentesco con carruajes tirados por caballos. Así es como el PEUGEOT Type 36 difería de los modelos anteriores ensamblados sobre la base de carros motorizados en 1901. Incorpora dos grandes innovaciones: un cofre para el  motor en la parte delantera y un volante en lugar de un manubrio.

El volante, expresión de innovación para PEUGEOT

El "volante" es la parte mecánica diseñada para dirigir las ruedas de un vehículo. Es parte del sistema de dirección operado por el conductor.

Los pioneros del automóvil realmente se dieron cuenta de que era más fácil para el conductor dirigir un automóvil usando un volante circular, en lugar de una barra o un manubrio.

Su forma permite un manejo más seguro en los giros y reducir el esfuerzo necesario para hacer cambiar de dirección las ruedas del vehículo. Además, el volante puede asociarse a una dirección asistida a bajos regímenes, para facilitar su rotación en las maniobras.

El volante es fruto de la arquitectura del habitáculo. Su diseño está definido por las exigencias de velocidad del cuadro de instrumentos, la legibilidad de los símbolos situados en los mandos bajo el volante, la difusión adecuada del aire impulsado por los aireadores e imperativos ergonómicos. Sin embargo, se acaba convirtiendo en un elemento para innovar. 

A principios de los años 90, la generalización de equipamientos como el airbag y la dirección asistida modifican el paradigma hasta entonces reservado al volante. De direccional pasa a ser multifuncional, al incorporar elementos de seguridad pasiva que ya no están directamente ligados a su papel inicial: dirigir las ruedas.

Estas innovaciones también se manifiestan en la evolución de los materiales que se emplean en su fabricación. Las técnicas de espumación, los granulados de la piel y los revestimientos constituyen indicadores de la subida de gama de PEUGEOT. El volante de espuma de poliuretano se reserva a los niveles de entrada a la gama mientras que el de piel se convierte en una característica de los acabados superiores. Dentro de su diversidad, el volante ofrece más elementos para expresar la subida de gama: por su forma, que incluye soportes para los pulgares o zonas planas, por la perforación de la piel, que proporciona una mayor sensibilidad al tacto, por la presencia de logotipos (GTi, GT Line) o de pespuntes de colores, que adentran al volante en un universo deportivo, con paletas heredadas del automovilismo, que permiten cambiar de velocidades.

De hecho, el deporte del motor es a menudo una influencia cuando se trata de innovaciones tecnológicas o sofisticación. Al igual que el PEUGEOT 908, que tiene todos sus controles en el volante, los volantes de los vehículos de producción de la marca ahora adoptan los mismos principios. Dependiendo del nivel de acabado, los mandos del radio, del control de crucero e incluso los del teléfono  se encuentran en los brazos del volante.

La marca llevó la innovación aún más lejos al lanzar, en 2012, en la primera generación del PEUGEOT 208, un habitáculo revolucionario organizado alrededor de un volante compacto, una pantalla táctil y un cuadro de instrumentos elevado: el PEUGEOT i-Cockpit®. Como elemento central, el volante compacto hace más fácil la maniobrabilidad y multiplica las sensaciones de conducción. Al exigir una menor apertura de los brazos, se reduce la amplitud de los movimientos al maniobrar, lo que refuerza la rapidez y la agilidad del conductor, ofreciéndole además una posición más relajada.

Extendido a toda la gama (actualmente está presente en los PEUGEOT 208, 2008, 308, 3008, 5008, 508, Rifter y Partner), el PEUGEOT i-Cockpit sigue evolucionando. Por ejemplo, en 2016, con el lanzamiento del SUV PEUGEOT 3008, el volante se hace aún más compacto. Su nuevo diseño incorpora dos zonas planas, que aseguran una mejor sujeción. Libera, aún más, el campo visual y el espacio para las piernas del conductor.  Actualmente, cuando PEUGEOT sigue innovando con el i-Cockpit 3D®, lanzado en 2019 en los nuevos PEUGEOT 208 y 2008, este puesto de conducción revolucionario y único en el mundo ya ha convencido a casi 6 millones de automovilistas. El PEUGEOT i-Cockpit® y su emblemático volante compacto se han convertido en pilares de la identidad de marca.

Estas evoluciones cumplen con un objetivo sencillo: aportar una respuesta técnica que permita diseñar interiores con una visión estilística de futuro y aportar una seguridad pasiva al mejor nivel con tecnologías avanzadas y compatibles en cualquier mercado del mundo.

¿Hacia la desaparición del volante en los vehículos autónomos?

En 2014, el "Google-Car" lanzó la tendencia de un automóvil 100% autónomo, con la particularidad de carecer de volante, acelerador y freno. Un simple botón, integrado en el cuadro de instrumentos, fuerza la parada del vehículo.

Desde julio de 2015, Groupe PSA despliega su programa AVA "Autonomous Vehicle for All" (vehículo autónomo para todos) y se convierte en el primer fabricante en probar automóviles autónomos en carreteras abiertas al tráfico en Francia. Este programa, sencillo e intuitivo, agrupa una ampla gama de funciones que, progresivamente, llevarán a una delegación parcial, y después total, de la conducción a los sistemas del vehículo, si el conductor así lo desea.

Se han planteado varios modos de conducción, con grados de automatización del vehículo autónomo que la OICA (Organización Internacional de Fabricantes de Automóviles) clasifica en cinco niveles, que se distinguen por:

  • Nivel 1 "Hands on" (con manos): el conductor debe mantener las manos en el volante.
  • Nivel 2 "Hands off" (sin manos): el conductor puede hacer otras cosas además de conducir, pero debe supervisar permanentemente la conducción para poder retomar el control en cualquier momento.
  • Nivel 3 "Eyes off" (sin control visual): el conductor ya no está obligado a supervisar permanentemente la conducción, pero debe estar preparado para retomar el control.
  • Nivel 4 "Mind Off" (sin intervención humana): el conductor ya no tiene que tomar el control del vehículo.
  • Nivel 5 "Driverless": conducción 100% autónoma, sin conductor.

Actualmente, funciones de ayuda a la conducción de nivel 1 y 2, surgidos del programa AVA, ya están disponibles en algunos modelos de la gama PEUGEOT. Por poner algunos ejemplos.

  • Alerta Activa de Cambio Involuntario de Carril, que realiza una corrección de trayectoria progresiva para mantener el vehículo en su carril inicial.
  • Full Park Assist que, en el Nuevo PEUGEOT 208, aporta una asistencia activa al estacionamiento al gestionar automáticamente la dirección, el acelerador y el freno para entrar y salir de una plaza de aparcamiento.
  • Alerta de Atención del Conductor: el sistema evalúa el estado de alerta del conductor, identificando los desvíos de trayectoria respecto a las marcas del suelo, además de detectar la presencia de las manosn en el volante.

En 2018, PEUGEOT presentó en el Salón de París el concept-car e-LEGEND, todo un manifiesto tecnológico al servicio del placer del automóvil y de la experiencia a bordo en un vehículo autónomo. Tecnológico, ultraconectado, inteligente y atractivo, el PEUGEOT e‑LEGEND incorpora el nuevo Peugeot Responsive i-Cockpit®, que recoge todas las ventajas del Peugeot i-Cockpit®, característico de los modelos de la marca. Cuenta con un cuadro de instrumentos elevado con tres indicadores y un volante ultra-compacto, que se oculta bajo el tablero para depejar totalmente una pantalla de 49 pulgadas. Los ocupantes pueden entregarse a sus actividades de ocio preferidas: jugar a un videojuego integrado o ver una película en la pantalla.

La conducción autónoma impondrá un cambio en el uso del automóvil. Si bien ahora es completamente factible tener un volante que se desvanezca en el tablero a pedido del conductor para darle más espacio, el siguiente nivel, aún muy lejos, será el Nivel 5, donde se puede prescindir completamente del volante . Al igual que los amantes de la música que aman los discos de vinilo, los entusiastas del automóvil del mañana serán identificados por su automóvil equipado con un volante. Serán los nuevos "caballeros solitarios, héroes de los tiempos modernos". Como David Hasselhoff conduciendo "KITT" en la serie de televisión “El Auto Increible” .

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